‘Mamá Luz’, la luz de la plaza de mercado

Sabores colombianos que es necesario probar y compartir.

Sabores viscerales con mezclas de la costa como el bollo, el suero, el queso y el pescado con el ajiaco bogotano...

Ella es Luz Dary Cogollo, aunque suena mejor “Mamá Luz”, como le conocen en el mundo de las plazas de mercado.  Es una mujer de estatura media, sonrisa cálida, brazos fuertes, paladar exquisito y unas manos capaces de crear los mejores manjares que cualquier persona pueda probar. Llegó de la Costa a la Capital, cuando aún era muy joven, sin imaginar que sus manos la harían una de las mujeres más reconocidas en la capital.

Por: Johana Arroyave / @JohanaArroyave – Fotos: @Efraingiraldoph

Nació en Ciénaga de Oro, la tierra de Pablo López, el autor de la canción Los sabores del porro, sonidos que tuvieron gran inspiración en su cocina. Creció a punta de mazamorra de plátano mientras veía a las mujeres de la casa bailar cuando cocinaban, no solo le transmitieron sabor culinario, sino el sabor por la música, por cantar y por el mover las caderas siempre que esté creando algún plato.

 

Así fue como le tomó amor a la cocina y llegando a Bogotá convirtió este conocimiento en un trabajo. Empezó vendiéndole comida a obreros, se recorría la ciudad con un carrito de compras en el que llevaba todos los platos que ofrecía, rápidamente se hizo famosa en construcciones y sus platos un menú apetecido. Cuenta alegre que muchos trabajadores se iban sin pagar, que varios le quedaron debiendo almuerzos, pero que no importaba, les había alegrado el estomago y ese era pago suficiente; y ese es su lema de vida, brinda comida abiertamente, cocina para todo aquel que la visita y sonríe tranquila mientras sus espectadores prueban sus creaciones.

En su rostro siempre hay una expresión de tranquilidad, es como si nada le preocupara, como si tuviera la solución a todo, y a veces parece que sí la tiene. Su llegada a las plazas de mercado empezó con un puesto en la plaza de Concordia, en el centro de Bogotá, un espacio en el que no solo se encargó de vender comida, se encargó de buscar ayudas para mejorar la plaza, se unió con más puestos para hacer más reconocido este espacio y ganó su apodo de “mamá” porque se fijó muy bien en que los estudiantes de las universidades de alrededor necesitaban almuerzos de calidad. Así fue como creó cuponeras para universitarios y les vendía platos asequibles, que muchas veces, llevaban para comer después de clases.

Pero no todo era color de rosa, la estructura de la plaza cada día estaba más desgastada y los desalojos empezaron, hasta que llegaron a ella, había que cerrar su restaurante. Fue necesario iniciar con una nueva vida, buscar un nuevo espacio de trabajo y a dónde llevar su comida. Fueron meses de incertidumbre, todo lo que había construido durante años había desaparecido. Así fue como se vio en la obligación de buscar un nuevo espacio para trabajar, para hacer lo que le apasiona…

Encontró un espacio en la plaza de la Perseverancia, pero nada era igual… no había ventas, no había muchos visitantes, los locales de comida se veían tristes, parecía un espacio sin vida. A ‘Mamá Luz’ le estaba costando la soledad de clientes. Se puso la 10, empezó a salir de la plaza y a volantear el barrio La Macarena en Bogotá, invitó a los vecinos a probar la comida que hacían en la Perseverancia, pero no solo la de ella, la de todas las mujeres que tenían locales a su alrededor.

Misión cumplida, llenó la plaza. La buscaban a ella, buscaban el restaurante Tolú, donde atendía ella sonriente, y de paso, se daban la oportunidad de probar el resto de platos que vendían alrededor. Se convirtió en una líder, lo tiene en las venas. Se propuso inscribirse a cuanto concurso de comida hicieran y ganó el puesto al mejor ajiaco de Bogotá, también estuvo nominada a los premios La Barra, al lado de Harry Sasson y Leonor Espinosa. Todo lo ha hecho por y para la plaza, porque no le interesa solo vender comida, le interesa que la gente visite las raíces de este país.

Ha protagonizado una serie en Netflix, Street food latinoamérica, liderado varias campañas para que los bogotanos nos apropiemos de las plazas de mercado…

“Volvamos a las plazas, porque son cultura, patrimonio, en la plaza está todo lo que nos representa a Colombia. Los colombianos nos somos de manteles y platos pequeños con cocinas inventadas, somos sopa y hogao. Lo que venden en la plaza”, así lo dice ‘Mamá Luz’ a todo el que la visita.

Lo que hace falta se lo inventa, no tiene limites para sus sueños y no los va poner. Todos los días se expande más y sueña con un día tener más que un restaurante propio, tener una casa donde todo el que vaya se sienta en familia. De seguro pronto la tendrá, porque ella rompe las reglas, y por eso es que hoy es una de las referencias de la cocina colombiana, no solo por su sabor, sino por su actitud, por su amabilidad y por tratar a todos los que la visitan como si fueran un hijo más… Por esto, y por mucho más, ‘Mamá Luz’ es una de nuestras mujeres Oh, my fat!

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